Esta ley que promueve una economía circular y evita el derroche contempla también varias iniciativas para reducir los plásticos de uso único.

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La Asamblea Nacional Francesa prevee que el proyecto de ley debería estar adoptado de aquí a las elecciones municipales de marzo de 2020.  Este proyecto de ley que lucha contra el derroche y una economía circular

Francia desea con esta medida entrar en una economía en la que se consuma menos, se consuma mejor, se deje de producir para destruir y se favorezca el reciclaje. Se prohibirán vasos, pajitas y otro tipo de plásticos de uso único. Asimismo, los restaurantes de comida rápida tendrán que eliminar los plásticos de uso único, incluidos los juguetes para niños, para 2023.

Además se prohibirá la destrucción de los productos no vendidos, siempre y cuando no sean alimentarios, tales como ropa, electrodomésticos, cosméticos u otro tipo de envases, bajo multas de 10000€. Con esta medida se espera evitar un despilfarro de entre 550 y 800 millones de euros.

Por otro lado, dejar basura en lugares no autorizados será sancionado con multas de hasta 1500€.

Los comerciantes que vendan sus productos por internet contarán con las mismas obligaciones que los establecimientos.

En cuanto al plástico, el objetivo es alcanzar un 100% de reciclaje para 2025.

En Francia cada año se generan cinco toneladas de residuos por persona, cantidad que favorece la proliferación de vertederos ilegales. Gestionar esto le cuesta a los ayuntamientos 340 millones de euros al año.

Finalmente, la Asamblea Nacional francesa contempla imponer el reciclaje en productos tales como juguetes, bricolaje, articulos deportivos o materiales de construcción.